Por Danilo Prates, Especialista en Riesgos y Gobernanza de Ciberseguridad en Neoenergia.
La duplicación del número de currículos de desarrolladores en la dark web entre 2023 y 2024, y su persistencia en 2025, revela una tensión estructural en el mercado laboral tecnológico.
Este fenómeno coincide con despidos masivos en empresas de tecnología y con la aceleración de la automatización mediante inteligencia artificial (IA) y agentes autónomos. La pregunta central es: ¿qué nos dice este mercado paralelo sobre el futuro del trabajo? ¿Estamos ante una normalización del delito digital como salida laboral o frente a una oportunidad para reconvertir talento hacia áreas críticas como la ciberseguridad?
En esta introducción se exploran los factores que impulsan la migración de profesionales y jóvenes hacia espacios ilícitos, incluyendo la búsqueda de ingresos rápidos, la falta de oportunidades formales y la atracción por roles técnicos que ofrecen prestigio y autonomía. El contexto global muestra que más de 112.000 despidos en tecnología ocurrieron en 2025, mientras que Gartner anticipa que el 40% de las aplicaciones empresariales integrarán agentes de IA para 2026. Estos datos sugieren una recomposición acelerada del trabajo, donde la colaboración humana–agente redefine tareas y competencias.
La dark web como espejo del mercado laboral tecnológico
La dark web funciona como un mercado laboral paralelo que imita y distorsiona las dinámicas del mercado formal. En 2025, los currículos superan a las vacantes (55% frente a 45%), con una edad mediana de 24 años entre los postulantes y presencia significativa de adolescentes.
Los roles más demandados incluyen desarrolladores (17%), pentesters (12%) y lavadores de dinero (11%), con compensaciones que pueden superar los US$5.000 mensuales para ingenieros de reversa. Además, se observan modelos de pago por porcentaje en operaciones ilícitas: 20% para lavado, 30% para carding y 50% para traffing. Este mercado ofrece ventajas percibidas como contratación exprés (≤48 horas), ausencia de procesos burocráticos y remuneraciones competitivas, factores que lo hacen atractivo para talento desplazado por despidos o jóvenes en búsqueda de ingresos inmediatos.
Paradójicamente, la dark web refleja tendencias del mercado formal: énfasis en habilidades sobre títulos, sincronización con shocks macroeconómicos y especialización técnica. Sin embargo, carece de garantías legales, beneficios y estabilidad, exponiendo a los participantes a riesgos penales y reputacionales severos.
Perspectivas optimistas y pesimistas
Las perspectivas sobre este fenómeno se dividen en dos escenarios. El pesimista advierte sobre la normalización del delito como carrera técnica, la profesionalización de estructuras criminales y la exclusión de perfiles sin fluidez en IA, lo que podría ampliar la brecha social y aumentar los costos macroeconómicos del cibercrimen, estimados en US$10,5 billones para 2025.
El optimista, en cambio, identifica oportunidades: la brecha global de talento en ciberseguridad (cerca de 4 millones de profesionales) abre espacio para reconvertir habilidades hacia roles legítimos. Programas educativos, hackatones éticos y academias internas pueden canalizar el potencial técnico de jóvenes hacia la defensa digital.
Además, la IA no solo desplaza tareas, sino que crea nuevas funciones en orquestación de agentes, seguridad de modelos y gobernanza ética, con salarios premium para quienes dominen estas competencias. La clave está en políticas de contratación ágil, formación práctica y alianzas público–privadas que ofrezcan trayectorias sostenibles y atractivas frente al mercado ilícito.
Conclusiones y recomendaciones estratégicas
El auge de currículos en la dark web no es un destino inevitable, sino un síntoma de fallas en el mercado formal y una señal para actuar. Las empresas deben adoptar modelos de contratación basados en habilidades, reducir tiempos de reclutamiento y ofrecer programas de reskilling en ciberseguridad e IA.
Los gobiernos, por su parte, deben impulsar políticas de rehabilitación para jóvenes con talento técnico, campañas de concienciación y marcos regulatorios que equilibren innovación y seguridad.
Para los profesionales, la recomendación es clara: invertir en competencias críticas (IA, ciberseguridad, gobernanza digital) y participar en comunidades éticas que potencien su empleabilidad. Si estas acciones se implementan, el futuro del trabajo puede inclinarse hacia un equilibrio virtuoso donde la tecnología amplifique oportunidades legítimas en lugar de alimentar economías ilícitas.
Gráficos e infografía

Figura 1. Demanda de roles en la dark web (vacantes %).

Figura 2. Compensaciones mensuales promedio (USD).

Figura 3. Modelos de pago por porcentaje en operaciones ilícitas.
Referencias
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Kaspersky Digital Footprint Intelligence. (2025). What does the dark web job market look like in 2025?
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Securelist. (2025). Dark web job market 2023–2025.
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Gartner. (2025). 40% of enterprise apps will feature task-specific AI agents by 2026.
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McKinsey Global Institute. (2025). Agents, robots, and us: Skill partnerships in the age of AI.
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Cybersecurity Ventures. (2025). Official Cybercrime Report 2025.
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World Economic Forum. (2024). Strategic Cybersecurity Talent Framework.
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NIST/NICE. (2025). Empowering Organizations to Retain Skilled Cybersecurity Talent.
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